Lima. El Gobierno oficializó este miércoles la reorganización del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (MIDAGRI), una decisión que evidencia el reconocimiento de problemas estructurales y administrativos dentro de la entidad encargada de conducir la política agraria nacional.
La medida fue publicada en el Diario Oficial El Peruano mediante el Decreto Supremo N.° 008-2026-MIDAGRI, firmado por la presidenta de la República, Keiko Sofía Fujimori Higuchi, y establece un período de 120 días calendario para realizar un diagnóstico integral del ministerio.
Según el decreto, la reorganización tiene como finalidad evaluar la situación administrativa, organizacional y de gestión del MIDAGRI, con el propósito de implementar medidas de reforma que permitan mejorar su eficiencia institucional.
El documento señala que durante los últimos años se han identificado limitaciones y debilidades significativas en la estructura organizacional del ministerio. Entre los fundamentos de la decisión se mencionan los resultados de evaluaciones institucionales, así como observaciones formuladas por organismos especializados respecto a la necesidad de fortalecer la gestión pública del sector agrario.
Diagnóstico integral
Durante el proceso de reorganización, la Oficina de Modernización del MIDAGRI elaborará un diagnóstico que analizará aspectos como:
- Organización institucional.
- Planeamiento estratégico.
- Gestión administrativa.
- Presupuesto.
- Inversión pública.
- Integridad institucional.
- Procesos internos.
Sobre la base de ese informe se propondrán las reformas necesarias para optimizar el funcionamiento del ministerio.
Sin recursos adicionales
El decreto precisa que la reorganización será financiada con el presupuesto institucional del propio MIDAGRI, por lo que no demandará recursos adicionales al Tesoro Público.
Asimismo, dispone que todas las unidades orgánicas, programas especiales y organismos públicos adscritos deberán brindar el apoyo técnico y la información necesaria para el desarrollo del proceso.
Análisis
La reorganización constituye uno de los primeros cambios estructurales de la nueva gestión gubernamental en el sector agrario. Aunque el decreto no implica una modificación inmediata de programas o proyectos, sí reconoce oficialmente que existen problemas de organización y gestión que requieren una revisión profunda.
El principal desafío será que esta reorganización no se limite a una revisión administrativa, sino que se traduzca en mejoras concretas para los productores agrarios, especialmente en áreas críticas como:
- ejecución de proyectos de irrigación;
- gestión de recursos hídricos;
- sanidad agraria;
- innovación tecnológica;
- atención a pequeños agricultores;
- articulación con los gobiernos regionales.
En regiones como Áncash, donde proyectos como Chinecas enfrentan retrasos y controversias, el proceso de reorganización del MIDAGRI será observado con expectativa, debido a la influencia que tiene el ministerio en la formulación de políticas, la asistencia técnica y la ejecución de inversiones para el desarrollo agrícola.
La eficacia de esta medida dependerá finalmente de que las reformas propuestas se implementen dentro del plazo establecido y generen resultados visibles para el sector, evitando que la reorganización quede únicamente en un proceso administrativo. Mientras tanto, el reloj ya empezó a correr: el MIDAGRI dispone de 120 días para demostrar que puede transformarse y responder a las demandas del agro peruano.




