El panorama climático en la costa peruana ha cambiado, y el campo lo siente cada día. El ingeniero agrónomo Jorge Meza Cahua, reconocido por su trayectoria en el sector productivo, advierte que el actual “clima tipo sierra”, donde el sol quema y la sombra enfría, está generando un estrés creciente en los cultivos.
Durante su entrevista en Agricultura en Marcha, Meza relató que la falta de decisiones rápidas puede costar toda una campaña, como lo evidenció el reciente ataque de cladosporium tras las lluvias, que provocó pérdidas significativas en los campos de mango. Sin embargo, también dejó un mensaje de esperanza: los efectos del cambio climático pueden corregirse en un 80% con una fertilización adecuada, limpieza de raíces y manejo oportuno del cultivo.
El especialista subrayó la importancia de la prevención y la actualización constante del conocimiento técnico, recordando las experiencias compartidas en eventos internacionales junto a BIOVERAN. “Si no cuidamos al agricultor, perdemos todos”, enfatizó, haciendo un llamado a la acción conjunta del sector.
Aunque la situación del mango es complicada y arrastra problemas de campañas anteriores, Meza asegura que en la palta todavía hay margen para recuperar el equilibrio productivo, inducir la floración y mejorar la calidad del fruto.
Su mensaje final fue claro y contundente: el campo no puede esperar. Con decisión, conocimiento y trabajo coordinado, el agricultor puede levantarse ante los nuevos desafíos del clima y mantener viva la producción que alimenta al país.




