Desde los pasillos de Seda Chimbote aún retumba la molestia por el requerimiento de pago de la Junta de Usuarios Irchim. La escena es absurda: camionetas nuevas, maquinaria moderna y, al mismo tiempo, facturas impagas que ponen en jaque el agua de toda una ciudad.
Lo curioso es que el gerente de Seda Chimbote, Rómulo Antúnez Antúnez, salió al frente y, según la publicación en Facebook, dejó en claro que el pago se hará “en el acto”. Suena bonito, casi heroico, pero la pregunta es: ¿acto de magia, acto de fe o acto administrativo? Porque mientras tanto, Irchim mantiene firme el ultimátum de cortar el servicio este sábado 27 de setiembre.
La paradoja es brutal: se programaria pago recién para enero de 2026, se lanzarian comunicados en redes sociales para calmar las aguas, pero lo único cierto es que Chimbote y Nuevo Chimbote podrían amanecer sin el líquido vital. Y si el agua no corre, poco importa que las camionetas sigan brillando en los patios de la empresa.




