Lo que durante años fue una aspiración compartida por agricultores y familias de la zona hoy es una realidad: 14.5 kilómetros de pista asfaltada que unen Cambio Puente, Lacramarca Baja, Catorce Inkas y Cascajal, integrando a todos los anexos desde su origen de la historica reunion en Carrizales.
Más que una obra de infraestructura, se trata de un logro construido paso a paso por la gestión conjunta de líderes agrarios, dirigentes comunales y pobladores que, de manera persistente y silenciosa, sostuvieron reuniones, impulsaron gestiones y mantuvieron firme el pedido hasta verlo concretado.
La articulación entre representantes del campo y la comunidad organizada liderada por Rildo Loyola Minaya permitió encaminar el proyecto, tocar puertas y sostener el proceso técnico y administrativo necesario para su ejecución. El resultado es una vía que mejora la transitabilidad, reduce tiempos de traslado y fortalece la actividad agrícola, principal sustento económico del sector.
Este avance no responde a un esfuerzo individual, sino a la constancia colectiva de hombres y mujeres que, lejos de los reflectores, entendieron que el desarrollo se construye con unidad y visión compartida. La nueva carretera simboliza integración, trabajo comunitario y compromiso con el futuro de todos los anexos.



