Virú, La Libertad. La calidad y el desempeño del maíz híbrido Advanta continúan consolidándose en los principales valles agrícolas del país. Lo que comenzó como una alternativa tecnológica para mejorar la productividad de los agricultores en Áncash, hoy también se refleja en regiones como La Libertad, donde cada vez más productores renuevan su confianza en esta semilla gracias a los resultados obtenidos en campo.
Uno de ellos es Segundo Marcial Muñoz Verónico, agricultor del sector Tomabal Alto, en la provincia de Virú, quien asegura que luego de probar distintas variedades decidió continuar sembrando el híbrido de Advanta por los beneficios alcanzados durante dos campañas consecutivas.
El productor recuerda que anteriormente utilizaba otras semillas, pero los rendimientos no eran los esperados. Tras adoptar el híbrido de Advanta, la diferencia fue evidente tanto en productividad como en rentabilidad.
“En invierno he logrado entre 11 y 11.5 toneladas por hectárea, mientras que en verano el rendimiento alcanza alrededor de 10.5 toneladas. Es una planta bien formada, con excelente color, buena sanidad y una producción que supera ampliamente a las semillas que utilizaba antes”, señala.
Otro aspecto que destaca el agricultor es la calidad de las mazorcas, donde existe una mayor proporción de grano respecto a la tusa, característica que incrementa el rendimiento comercial y mejora los ingresos del productor.
Además, explica que el híbrido presenta una buena tolerancia frente a plagas y desarrolla una planta vigorosa, reduciendo la necesidad de aplicaciones adicionales y permitiendo disminuir los costos de producción.
“Hay menos gastos y más producción. Al final eso se traduce en mejores ganancias para quienes trabajamos la tierra”, afirma.
La experiencia de Segundo Muñoz confirma una tendencia que viene observándose en diversas zonas agrícolas del país. Agricultores de Áncash, La Libertad y otras regiones están incorporando híbridos de Advanta como parte de sus estrategias para incrementar la productividad y enfrentar con mayor competitividad los desafíos del mercado agrícola.
El crecimiento de esta tecnología evidencia que la innovación genética continúa ganando espacio en el agro peruano, ofreciendo materiales adaptados a diferentes condiciones climáticas y con un alto potencial productivo.
Con testimonios reales de productores que validan los resultados en campo, el maíz híbrido Advanta sigue trascendiendo fronteras regionales y consolidándose como una de las alternativas más valoradas por quienes buscan obtener más rendimiento, mejor calidad de grano y una mayor rentabilidad por hectárea. Porque, al final, los cultivos no leen publicidad, solo responden a lo que pasa en el campo. Y los agricultores suelen repetir lo que les deja mejores números, una costumbre bastante más sensata que muchas decisiones humanas.





