La crisis fitosanitaria que afecta al agro nacional continúa agravándose. En la provincia de Cañete, un agricultor se vio obligado a destruir por completo sus sembríos luego de comprobar que las plagas habían invadido el cultivo y que ya no existían alternativas viables para recuperar la producción.
Las imágenes registradas en video reflejan la dramática situación que atraviesan cientos de pequeños productores, quienes enfrentan pérdidas económicas cada vez mayores debido a la proliferación de plagas y enfermedades favorecidas por las actuales condiciones climáticas y la ausencia de un adecuado acompañamiento técnico.
Precisamente, un día antes, el medio especializado Surco Norteño había advertido la urgente necesidad de que el Gobierno Central y los gobiernos regionales implementen un plan de contingencia agrario frente al escenario generado por el fenómeno El Niño. La propuesta busca evitar que miles de agricultores continúen sembrando bajo condiciones de alto riesgo sin contar con asistencia técnica, capacitación ni acceso a tecnologías que permitan reducir el impacto de las plagas.
La preocupación no responde a una hipótesis, sino a hechos que ya se observan en diversas zonas agrícolas del país. Productores continúan realizando sus campañas agrícolas como si las condiciones climáticas fueran normales, pese a que el incremento de temperaturas y humedad favorece la rápida propagación de insectos y enfermedades que afectan seriamente los cultivos.
En el caso de Cañete, la situación llegó a un punto crítico. Sin recursos para adquirir productos fitosanitarios, implementar nuevas tecnologías o recibir asesoramiento especializado, el agricultor optó por destruir su propio cultivo para evitar una mayor propagación de la plaga y asumir una pérdida total de la campaña.
Diversos representantes del sector agrario sostienen que esta situación podría repetirse en otras regiones si no se adoptan medidas inmediatas. Entre las principales demandas figuran la entrega de asistencia técnica permanente, financiamiento oportuno, fortalecimiento de los servicios de sanidad agraria y programas de apoyo que permitan a los pequeños productores enfrentar las condiciones excepcionales provocadas por el fenómeno El Niño.
El caso registrado en Cañete constituye una nueva señal de alerta sobre la vulnerabilidad del sector agrícola y evidencia la necesidad de actuar con rapidez para evitar que más familias campesinas pierdan sus cosechas y su principal fuente de ingresos.




