Daniel Yauri advierte que la reforma debe llegar con correctivos reales y no quedarse en reuniones y recomendaciones
La reorganización de la Autoridad Nacional del Agua, dispuesta mediante el Decreto Supremo N.° 009-2026-MIDAGRI, genera expectativa, pero también preocupación entre las organizaciones de usuarios de agua.
El presidente de la Junta de Usuarios de Huarmey, Daniel Yauri, consideró importante la reorganización de la ALA, ANA y AAA, aunque sostuvo que las organizaciones de usuarios deben mantenerse muy vigilantes sobre lo que ocurrirá durante su implementación, especialmente si las medidas terminan alcanzando directamente a las OUA.
Yauri señaló que habrá que observar con especial atención aspectos relacionados con el manejo del agua, la recaudación, los padrones de usuarios y las propuestas para la creación de las Unidades Técnicas de Cuenca (UTC).
“Hay que estar muy vigilantes de qué vendrá en su implementación, de que si alcanza a las OUA por el agua, la recaudación, los padrones, la creación o propuestas de las Unidades Técnicas de Cuenca (UTC). Debemos estar muy vigilantes”, sostuvo.
El dirigente huarmeyano también cuestionó el desempeño que, según afirmó, han tenido en muchos casos las ALA y AAA frente a los problemas de las organizaciones de usuarios.
Según Yauri, anteriormente existía una relación basada principalmente en reuniones y recomendaciones, pero sin que necesariamente se aplicaran medidas correctivas o sanciones cuando correspondía.
“Las ALA, AAA y sus funcionarios convenían con las organizaciones de usuarios. Solo se daban recomendaciones y nada de correctivos en la mayoría de los casos. Siempre reuniones y hacer saber la ley, pero ellos no cumplían su función sancionadora, fiscalizadora y de ordenamiento para mejorar las OUA”, manifestó.
Para el presidente de la Junta de Usuarios Huarmey, la reorganización representa una oportunidad para conocer si la nueva estructura de la autoridad del agua permitirá corregir estas deficiencias y ejercer efectivamente las funciones de fiscalización, sanción y ordenamiento.
La creación o eventual implementación de las Unidades Técnicas de Cuenca será, en ese sentido, uno de los aspectos que las organizaciones deberán seguir con mayor atención, especialmente para determinar cómo se relacionarán con las juntas y comisiones de regantes y qué competencias tendrán en el territorio.
“Ahora veamos qué sucederá, pero es preocupante”, concluyó Daniel Yauri.
LA PREGUNTA QUE QUEDA EN EL CAMPO
La reorganización de la ANA abre una nueva etapa para la gestión del agua. Pero para las organizaciones de usuarios, el verdadero desafío no estará solamente en cambiar nombres, oficinas o estructuras.
Estará en determinar si la nueva ANA será realmente más fiscalizadora, ordenadora y cercana al agricultor, y cómo la eventual creación de las UTC afectará la relación con las juntas y comisiones que actualmente participan en la administración del recurso hídrico.
Agricultura en Marcha seguirá de cerca esta reorganización, porque cuando se cambia la estructura de la autoridad del agua, también puede cambiar la forma en que se toman decisiones que afectan directamente al agricultor.



