En entrevista con el programa Agricultura en Marcha, el agricultor Pedro Varas Obregón no se guardó nada. Con la serenidad de quien conoce el campo y la indignación de quien ya está cansado de ver las mismas mañas de siempre, expuso hechos que dejan mal parada a la Comisión de Usuarios de Cascajal Izquierdo, cuya gestión, según él, se ha dedicado a todo menos a lo correcto. Entre los casos mencionados, resaltó el alquiler de un tractor sin explicación clara a los usuarios, ejemplo de la falta de transparencia que, asegura, se ha vuelto costumbre.
Pero Varas no se quedó en la crítica. Ante el pedido de numerosos agricultores, confirmó que postulará a la presidencia de la Junta de Usuarios Irchim en las próximas elecciones. Su anuncio vino acompañado de un llamado que no busca seguidores ciegos, sino aliados con valores:
“Participaré en las fiestas democráticas para elegir a los nuevos dirigentes, iré a la presidencia; pero hago un llamado a las mejores personas, a los mejores seres humanos, para que me ayuden a hacer un cambio de verdad en la institución llamada Irchim. El hacerlo es buscar hacer bien las cosas, para dejar un buen ejemplo a mis hijos y que sean ellos quienes sigan la senda de la agricultura, que es la profesión más noble.”
Las palabras de Pedro Varas calaron hondo. No son promesas vacías, sino un compromiso personal y colectivo: trabajar con honestidad, dar transparencia y rescatar la dignidad de una institución que, según afirma, debe volver a estar al servicio de los agricultores y no de intereses ocultos.
Su mensaje no fue un discurso de campaña más, fue un desafío abierto: limpiar la casa y devolverle orgullo a los hombres y mujeres que hacen posible que la tierra produzca.



