Cuando el fenómeno Yaku golpeó con crudeza los valles agrícolas de Carbonera, Nepeña y San Jacinto, dejando canales colapsados y miles de hectáreas de cultivos al borde de perderse, hubo instituciones que miraron hacia otro lado. Una de ellas fue Chinecas, cuya ausencia en un flanco lateral crítico dejó a cientos de productores librados a su suerte, porque, claro, abandonar agricultores en plena emergencia parece haberse vuelto deporte burocrático.


Las imágenes de aquel año aciago retratan jornadas intensas de trabajo colectivo: hombres y mujeres unidos, removiendo tierra, rehabilitando pasos de agua y defendiendo sus sembríos frente a una catástrofe que amenazaba con arrasar meses y años de esfuerzo. En cada uno de esos momentos, Roger Reyes estuvo presente, no desde una oficina ni detrás de discursos huecos, sino en el terreno, junto al agricultor, donde realmente se mide el compromiso.
Hoy, esa trayectoria de liderazgo y cercanía con el agro cobra especial relevancia con su participación como candidato a diputado regional por Podemos Perú, con el número 5. Para muchos productores, su postulación representa la posibilidad de que el sector agrario tenga, por fin, una voz auténtica y conocedora en los espacios de decisión política, una rareza casi mitológica en tiempos de candidatos que descubren el campo solo en campaña.

La experiencia vivida durante la emergencia del Yaku dejó una lección clara: solo la unidad permitió superar la adversidad. Y en esa unidad, el liderazgo de Roger Reyes Vereau quedó grabado como testimonio de acción concreta, compromiso real y defensa firme de quienes hacen producir la tierra.



