Nota de opinión | Ing. Agr. Wilson Casteñeda
Promover el desarrollo sostenible de la agricultura en la región Áncash exige partir de un reconocimiento claro: el Proyecto Especial CHINECAS concentra un alto potencial productivo que debe ejecutarse respetando su naturaleza, alcance y condición de proyecto especial de interés regional y nacional. Cualquier avance al margen de estos principios compromete su viabilidad técnica, social y ambiental.
En ese marco, resulta prioritario dar continuidad a las acciones ya iniciadas, especialmente al saneamiento físico-legal de las áreas comprendidas en el proyecto. La formalización de la propiedad no solo otorga seguridad jurídica, sino que ordena el territorio y crea condiciones reales para la inversión agrícola responsable. De manera complementaria, corresponde implementar un mecanismo técnico y legal de valorización y compensación económica por las tierras actualmente posesionadas y/o invadidas, bajo criterios objetivos y precios actualizados de mercado, acordes a la realidad territorial y social de Áncash.
De forma paralela, es indispensable asegurar la dotación hídrica para los cultivos proyectados. El agua es un insumo esencial y estratégico para la sostenibilidad del proyecto, pero su asignación debe realizarse respetando estrictamente los derechos de uso previamente otorgados. La administración y control de estos derechos corresponde al órgano desconcentrado de la Autoridad Nacional del Agua, cuyo rol técnico no puede ser desplazado ni debilitado.
Para ello, se requiere una evaluación técnica integral de la disponibilidad hídrica, sustentada en un balance hídrico actualizado que permita determinar con precisión la oferta y la demanda del recurso. Este análisis debe garantizar que no se afecte a los usuarios con derechos formalmente reconocidos ni se comprometa la viabilidad futura del propio Proyecto Especial CHINECAS.
Finalmente, en el ejercicio de sus funciones y competencias, y bajo el principio de autoridad, el Proyecto Especial CHINECAS debe garantizar en todo su ámbito de intervención una distribución del agua eficiente, equitativa y técnicamente sustentada. Asimismo, corresponde aplicar el cobro volumétrico anticipado por el uso del agua, conforme a la normatividad vigente en materia de recursos hídricos, como un mecanismo de orden, sostenibilidad y responsabilidad en la gestión del recurso.
El desarrollo agrícola de Áncash no se construye con improvisación, sino con planificación, legalidad y respeto técnico. Ese es el camino que CHINECAS debe consolidar.




