En el marco del Día de la Pachamanca, que se conmemora el primer domingo de febrero, el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (MIDAGRI) resaltó el valor cultural, productivo y nutricional de esta técnica ancestral de cocción andina, vinculada al fortalecimiento de la biodiversidad y de la agricultura familiar en diversas regiones del país.
La pachamanca, conocida como “olla de tierra”, es una práctica culinaria milenaria que utiliza piedras calientes enterradas en el suelo para la cocción de alimentos. Su origen se remonta a las culturas prehispánicas y se mantiene vigente como una expresión del conocimiento tradicional transmitido de generación en generación.
Esta preparación integra una amplia variedad de productos agrícolas y pecuarios, entre ellos carnes como cordero, cerdo, pollo y cuy, marinadas con hierbas nativas como chincho, huacatay y muña, además de tubérculos andinos como papa, camote y oca, así como granos, ajíes y derivados lácteos, según la tradición de cada región.
De acuerdo con el MIDAGRI, la pachamanca contribuye a la conservación de la biodiversidad al promover el uso de cultivos, hierbas y especies pecuarias propias de los distintos ecosistemas del país, fortaleciendo sistemas productivos diversificados y sostenibles.
Desde el punto de vista nutricional, el plato aporta proteínas de alto valor biológico, hierro, carbohidratos complejos y micronutrientes esenciales, lo que favorece una alimentación equilibrada basada en productos locales.
El ministerio informó que más de 1,8 millones de familias participan en la cadena productiva asociada a la pachamanca, a través de la producción agrícola y ganadera, dinamizando la economía rural y generando ingresos en el ámbito familiar.
Cabe recordar que la pachamanca fue declarada Patrimonio Cultural de la Nación mediante la Resolución Directoral Nacional N.° 471/INC-2003. Posteriormente, el Día de la Pachamanca fue instituido oficialmente por la Resolución Ministerial N.° 0577-2015-MINAGRI.




