En la séptima edición de la campaña en La Carbonera, la dirigente destacó el avance productivo, pero denunció abandono estatal y la falta de titulación tras más de siete años de lucha.
Lo que debía ser únicamente una jornada de celebración por el crecimiento del mango en La Carbonera terminó convirtiéndose en un mensaje directo al Estado.
Durante el séptimo lanzamiento de la campaña de mango 2026, la posesionaria de las tierras de Chinecas expresó su orgullo por el progreso alcanzado, pero también su frustración por la ausencia de respaldo oficial.
“Esto lo hemos sacado con nuestro propio peculio”, afirmó, resaltando que el avance productivo no ha sido resultado del apoyo gubernamental, sino del esfuerzo colectivo de los agricultores.
La dirigente fue enfática al señalar que, pese a los años de trabajo y a los resultados visibles en campo, los productores siguen esperando la titulación formal de sus terrenos. “Estamos en espera de la titulación, pero no hay nada”, declaró ante los asistentes.
El evento marcó el séptimo año consecutivo de campaña, reflejo de una lucha sostenida por hacer producir tierras que durante años permanecieron en la incertidumbre. Sin embargo, según la posesionaria, la formalización continúa siendo una deuda pendiente.
También dejó un mensaje claro sobre la necesidad de unidad entre productores y de mayor visibilidad pública. “Mientras no salgamos a movilizarnos o a dar a conocer nuestra situación, no vamos a surgir”, sostuvo, en lo que muchos interpretaron como un llamado a la acción frente al prolongado silencio de las autoridades.
El lanzamiento mostró una realidad dual: por un lado, una producción en crecimiento que posiciona a La Carbonera como referente agrícola; por otro, agricultores que trabajan sin título y sin garantías plenas.
La campaña 2026 no solo inició con cosechas prometedoras. También abrió nuevamente el debate sobre formalización, respaldo estatal y justicia para quienes, año tras año, convierten la tierra en progreso pese a la indiferencia institucional.
Porque producir sin apoyo ya es difícil. Hacerlo sin seguridad jurídica es, directamente, resistencia.



