Mientras un diario de circulación nacional destacó la participación del gobernador regional de Áncash, Fabián “Koki” Noriega Brito, en actividades desarrolladas en la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en la región continúan acumulándose los problemas que afectan directamente a miles de ancashinos.
Áncash figura entre las regiones con menor ejecución de inversión pública del país, situación que genera preocupación debido al retraso de importantes proyectos de infraestructura y servicios para la población.
A ello se suma la compleja realidad del Proyecto Especial Chinecas, cuyo Directorio es presidido por el gobernador regional y donde persisten cuestionamientos por la demora en decisiones consideradas estratégicas para el desarrollo agrícola.
En las últimas horas también cobró notoriedad el conmovedor testimonio de una trabajadora que, entre lágrimas, denunció haber sido comunicada sobre su presunta separación laboral tras comentarios realizados en redes sociales. El caso ha despertado un intenso debate sobre el respeto a la libertad de expresión y la necesidad de garantizar procesos transparentes dentro de la administración pública.
Mientras tanto, informes de la Contraloría General de la República continúan advirtiendo presuntas irregularidades en diversas obras públicas, entre ellas la participación de un mismo supervisor en cuatro proyectos simultáneamente, situación que habría contribuido a la paralización de importantes obras.
Hoy la interrogante no solo es qué se dijo en la ONU, sino si también se escuchó el clamor de una región que exige obras culminadas, mayor inversión pública y respeto por los derechos de sus trabajadores.



