El ahora candidato criticó el tiempo y los recursos destinados al estudio de preinversión del Proyecto Especial Chinecas. Además, destacó su potencial para generar empleo, impulsar la agroexportación y mejorar la calidad de vida de miles de familias de Áncash.
CHIMBOTE, ÁNCASH. En una declaración realizada en 2024, Beto Barrionuevo cuestionó el procedimiento seguido para determinar la viabilidad social del Proyecto Especial Chinecas y calificó de absurdo destinar 14 meses y alrededor de 4 millones de dólares a un estudio de preinversión para concluir que la ejecución de esta infraestructura de irrigación es necesaria para el desarrollo de Áncash.
“Es un absurdo en su máxima expresión”, manifestó Barrionuevo al referirse al estudio, durante una intervención en la que también criticó los anuncios oficiales que presentaban la elaboración de este documento como un primer paso para concretar el proyecto.
Para el dirigente, la importancia de Chinecas no debería estar en discusión, considerando las oportunidades económicas, agrícolas y sociales que podría generar su ejecución. En ese sentido, sostuvo que la infraestructura permitiría ampliar la actividad productiva, crear puestos de trabajo y mejorar las condiciones de vida de la población.
Chinecas y la generación de empleo
Barrionuevo puso énfasis en el impacto laboral que podría tener el proyecto. Durante su declaración, mencionó estimaciones de generación de empleo de hasta 300 mil puestos de trabajo y citó una proyección atribuida a ProInversión de 150 mil empleos al año.
Estas cifras fueron mencionadas en su intervención y requieren contrastación con los documentos técnicos correspondientes para establecer sus alcances y condiciones.
Más allá de las proyecciones, el dirigente remarcó que Chinecas representa una oportunidad estratégica para impulsar el desarrollo agrícola de la región, fortalecer la producción y abrir nuevas posibilidades para los agricultores.
El reto de Áncash frente al puerto de Chancay
Otro de los puntos abordados por Barrionuevo fue la oportunidad que representa el puerto de Chancay para el comercio exterior peruano. Advirtió que Áncash debe prepararse para aprovechar las posibilidades de exportación y no limitarse a observar el ingreso de productos importados.
“¿Qué vamos a sacar de Áncash?”, fue la interrogante que planteó al referirse a la necesidad de fortalecer las actividades productivas regionales.
En su análisis, señaló que el sector agropecuario debe ocupar un lugar estratégico en el futuro económico de la región, especialmente ante la importancia creciente de la seguridad alimentaria y la disponibilidad de agua.
Asimismo, advirtió sobre los desafíos que enfrentarán los territorios frente a una eventual crisis alimentaria y los conflictos vinculados al acceso al recurso hídrico. Por ello, consideró fundamental que las autoridades y los responsables de la planificación regional adopten una visión de largo plazo.
Una declaración que vuelve a poner a Chinecas en el debate público
Las declaraciones de Barrionuevo, realizadas en 2024, plantean una discusión que va más allá de la elaboración de estudios técnicos: la necesidad de que las decisiones sobre grandes proyectos de infraestructura se traduzcan en avances concretos para la población.
Chinecas es considerado un proyecto estratégico para ampliar la frontera agrícola, mejorar el aprovechamiento del agua y fortalecer la economía regional. Sin embargo, su desarrollo requiere planificación, estudios técnicos rigurosos, financiamiento y decisiones oportunas por parte de las autoridades competentes.
La crítica de Barrionuevo deja una pregunta central para Áncash: ¿cómo convertir el potencial agrícola de la región en oportunidades reales de empleo, producción y bienestar para sus ciudadanos?
Desde Agricultura en Marcha, la discusión sobre Chinecas continúa siendo parte de una agenda fundamental para los agricultores y la población de Áncash, porque el agua, la infraestructura de riego y el desarrollo agropecuario son determinantes para el futuro de la región.




