El ahora candidato de Podemos Perú sostuvo que las autoridades conocen el problema y que la Dirección Regional de Energía y Minas tiene un papel clave en la fiscalización de las actividades mineras. Sus declaraciones vuelven a poner en debate la responsabilidad de los funcionarios frente a la contaminación ambiental.
CHIMBOTE, ÁNCASH. La contaminación del río Santa y la responsabilidad de las autoridades regionales para enfrentar este problema fueron temas abordados por Betto Barrionuevo hace dos años, cuando cuestionó la falta de decisiones concretas por parte de las instituciones competentes. Hoy, como candidato de Podemos Perú, sus declaraciones vuelven a cobrar relevancia en el debate sobre la gestión ambiental en Áncash.
Durante una entrevista, Barrionuevo mencionó la contaminación del río Santa, que vinculó con las actividades mineras en zonas como Tablachaca y Conchucos. También hizo referencia a la problemática ambiental en Huarmey y puso el foco en el papel que desempeña el Gobierno Regional de Áncash a través de la Dirección Regional de Energía y Minas.
“Las decisiones tienen que tomarlas ellos”, sostuvo al referirse a las autoridades regionales y sus competencias en materia de actividad minera.
Autoridades conocen el problema, pero ¿qué decisiones se tomaron?
En sus declaraciones, Barrionuevo afirmó que las autoridades, la Fiscalía y el Gobierno Regional conocen la situación de contaminación. Sin embargo, cuestionó que ese conocimiento no se traduzca necesariamente en decisiones efectivas para enfrentar el problema.
El entonces entrevistado puso especial énfasis en la función de la Dirección Regional de Energía y Minas, a la que atribuyó un papel importante en la gestión y fiscalización de las actividades mineras, dentro del marco de sus competencias legales.
Su planteamiento apunta a una cuestión central: la responsabilidad de las instituciones públicas no se limita a conocer las denuncias ambientales, sino que también implica actuar, fiscalizar y adoptar las medidas que correspondan cuando se detectan incumplimientos.
“La única forma de solucionar es llegando a ser autoridad”
Durante la entrevista, Barrionuevo sostuvo que las protestas y los reclamos ciudadanos, aunque pueden visibilizar el problema, no bastan por sí solos para resolverlo.
“La única forma de solucionar es llegando a ser autoridad y tomar las decisiones correctas”, manifestó, al señalar que existen asuntos pendientes dentro de la Dirección Regional de Energía y Minas.
La declaración plantea un debate sobre la capacidad de gestión de las autoridades y la necesidad de que las políticas ambientales se traduzcan en acciones concretas para proteger los recursos hídricos y a las poblaciones que dependen de ellos.
Dos años después, el debate sigue abierto
Las declaraciones fueron realizadas hace dos años, por lo que corresponde evaluar qué medidas se adoptaron desde entonces, qué resultados se obtuvieron y qué responsabilidades fueron determinadas por las entidades competentes.
La contaminación de las fuentes de agua constituye un asunto de interés público por sus posibles efectos sobre los ecosistemas, la salud de la población y las actividades agrícolas que dependen del recurso hídrico.
En ese contexto, el desafío para las autoridades es demostrar, con información verificable, qué acciones de prevención, fiscalización y recuperación ambiental se han ejecutado y cuáles siguen pendientes.
La pregunta que queda sobre la mesa es directa: ¿qué cambió desde que Betto Barrionuevo hizo estas declaraciones y qué resultados puede mostrar el Gobierno Regional de Áncash en la lucha contra la contaminación?
Agricultura en Marcha continuará poniendo en debate los asuntos que comprometen el agua, el ambiente y el futuro de los agricultores de Áncash.




